Política
Escándalo: Por solo U$S3 50.000 Milei y Caputo le venden la ciudadanía a cualquier malhechor
Asesorados por una empresa investigada por negociados turbios en otros "paraísos" de ciudadanía, el presidente y su ministro ofrecen pasaportes al que quiera venir a "invertir". Oligarcas rusos y lavadores iraníes son algunos de los clientes de Henley & Partners. Una periodista que los investigaba resultó asesinada.
El Gobierno de Javier Milei presentó en París su nuevo programa de “ciudadanía por inversión”, una iniciativa que permite a extranjeros acceder a la nacionalidad argentina mediante una inversión de US$350.000 o a través de la suscripción de un bono por US$800.000. El anuncio quedó a cargo del ministro de Economía, Luis Caputo, y del jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Pero detrás de la puesta en escena apareció una firma con una extensa trayectoria en este tipo de negocios: Henley & Partners, un estudio británico que convirtió la venta de ciudadanía y residencia en una industria global y que acumula antecedentes polémicos en distintos países.
La compañía no esperó para ofrecer sus servicios. El mismo día del anuncio publicó en su sitio web los detalles del programa argentino y difundió una declaración de su CEO, Juerg Steffen, quien destacó la relación con el Gobierno.
“Argentina agrega una nueva dimensión”, afirmó Dominic Volek, director de Clientes Privados de Henley & Partners, en referencia al nuevo mercado.
La empresa también utilizó sus redes sociales para promocionar el esquema. En Instagram aseguró estar “lista para comenzar de inmediato el proceso de incorporación de interesados” y convocó a los potenciales compradores con una frase directa: “Contáctenos ahora”.
La rapidez de Henley & Partners expuso el grado de preparación que ya tenía la firma para operar con el nuevo programa. En otra publicación, la compañía mostró una fotografía de Steffen junto a colaboradores en Casa Rosada y aseguró: “Durante los últimos 18 meses, Henley & Partners mantuvo numerosas reuniones y trabajó con el Gobierno en Buenos Aires. Estamos encantados de ver que nuestras consultas y aportes están dando frutos”.
Una empresa con antecedentes polémicos
El negocio argentino representa una oportunidad particularmente atractiva para Henley & Partners. Según la propia compañía, el pasaporte argentino permite ingresar sin visa a unos 170 países, mientras que el beneficio puede extenderse a familiares del solicitante mediante pagos adicionales.
El esquema fija US$100.000 por cada familiar adulto y US$25.000 para los hijos menores de 18 años.
La Argentina se suma así a un grupo reducido de países que ofrecen ciudadanía a cambio de dinero. Henley enumera entre ellos a Antigua y Barbuda, Granada, Malta, Nauru, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y Turquía.
La firma ya tuvo un papel central en varios de esos programas. Uno de los casos más controvertidos fue el de Malta, cuyo sistema de venta de ciudadanía terminó bajo cuestionamiento judicial en Europa. En 2025, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea anuló ese programa por considerar incompatible con el derecho comunitario.
Henley & Partners obtuvo unos US$55 millones en comisiones vinculadas con ese esquema, tanto por los servicios prestados a los solicitantes como por su relación con el Estado maltés.
El caso adquirió una dimensión todavía mayor tras el asesinato de la periodista maltesa Daphne Caruana Galizia, quien investigaba casos de corrupción y el otorgamiento de ciudadanía mediante inversiones.
Pasaportes para empresarios bajo sospecha
Los antecedentes de la firma también aparecen en investigaciones sobre sus operaciones en el Caribe.
En 2022, el Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) y la Fundación Daphne Caruana Galizia difundieron documentos internos de Henley & Partners. La investigación expuso casos de empresarios que recurrieron a la firma para obtener pasaportes caribeños y que luego quedaron involucrados en causas por delitos financieros.
Entre ellos apareció Ali Sadr Hashemi Nejad, un empresario iraní que buscó la ciudadanía de San Cristóbal y Nieves en 2009. Un año después fue detenido en Estados Unidos por una causa vinculada al lavado de dinero.
Otro caso correspondió a Ruben Vardanyan, empresario ruso señalado como oligarca y acusado de lavado, quien buscó el pasaporte de ese mismo país para él y ocho integrantes de su familia.
La lista también incluyó al empresario petrolero nigeriano OluwaSeun Ogunbambo, quien contrató a Henley para conseguir una ciudadanía caribeña. Las autoridades lo acusaron de lavado de dinero y contrabando. Desde 2014 permanece prófugo.
Las operaciones de Henley también quedaron bajo análisis en el Parlamento británico por sus vínculos con Alexander Nix, ejecutivo de SCL, la compañía matriz de Cambridge Analytica.
Las investigaciones apuntaron a una presunta intervención de SCL en San Cristóbal y Nieves y San Vicente y las Granadinas para favorecer a sus gobiernos a cambio de habilitaciones para la comercialización de pasaportes.
Henley & Partners rechazó esas acusaciones. “Todas esas acusaciones son falsas y tienen motivaciones políticas”, respondió una vocera de la compañía.
Nix es, además, el empresario que reconoció ante el Parlamento británico haber trabajado en Argentina en 2015 para “lograr un cambio político” contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
La huella de Henley en Casa Rosada
La relación entre la firma británica y el Gobierno argentino no quedó limitada a los contactos posteriores al anuncio.
Los registros de ingreso a Casa Rosada muestran dos visitas de Juerg Steffen durante 2025, en un período clave para la creación del programa.
La primera ocurrió el 11 de junio de 2025, cuando Steffen ingresó a la sede de Gobierno para reunirse con el entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos. La segunda tuvo lugar el 14 de julio, cuando mantuvo un encuentro con Lisandro Catalán, quien en ese momento ocupaba la Secretaría del Interior.
Las fechas resultan relevantes porque quedaron ubicadas entre dos decisiones centrales del Gobierno: el DNU 366/2025, que creó la figura de ciudadanía por “inversión relevante”, y el Decreto 524/2025, que reglamentó el nuevo mecanismo.
El DNU, firmado el 28 de mayo de 2025, incorporó una vía especial para obtener la nacionalidad argentina sin necesidad de residencia previa, siempre que exista una inversión considerada relevante.
También creó la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, bajo la órbita del Ministerio de Economía.
El diseño institucional reforzó las versiones que ubican a Luis Caputo como principal impulsor del programa.
Aunque desde Economía negaron contactos con Henley & Partners, el propio Gobierno reconoció que recibió asesoramiento de firmas internacionales especializadas en migración por inversión.
Una fuente consultada por elDiarioAR resumió la interna oficial con una frase contundente: “Es toda de Caputo y de (Juan) Pazo”. Otra agregó: “Santilli sólo apareció en la foto en la Embajada porque lo llamaron”.
El rol de Juan Pazo
En el esquema también aparece Juan Pazo, uno de los hombres de mayor confianza de Caputo y actual asesor de la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión.
Pazo ocupó distintos cargos dentro del Gobierno y estuvo al frente de ARCA. Su patrimonio ya había generado cuestionamientos públicos por una sociedad en Florida vinculada con una propiedad que no figuró en su declaración de bienes.
Además, Pazo participó en la elaboración de la ley de Inocencia Fiscal y luego se acogió a los beneficios de esa misma normativa tras dejar la conducción de ARCA.
El programa de ciudadanía quedó así bajo la estructura de Economía, con una agencia específica para evaluar las solicitudes y un sistema de controles que involucra a organismos como la SIDE, la UIF, el Ministerio de Seguridad, el Registro Nacional de Reincidencia y el Renaper.
Caputo, por su parte, atribuyó el origen de la iniciativa a pedidos que recibió junto con Milei durante un viaje a Sun Valley.
“Argentina hoy es un faro de libertad e inversión en el mundo”, celebró el ministro durante la presentación en París.
Un negocio de US$350.000 por persona
La iniciativa generó críticas de sectores de la oposición. Las diputadas Florencia Carignano y Paula Penacca presentaron un proyecto para eliminar los artículos del DNU y del decreto que habilitaron el mecanismo.
Carignano cuestionó que una persona pueda acceder a la nacionalidad mediante una transferencia económica sin necesidad de establecerse en el país.
“Acá vos decís le doy al fisco 350.000, dame el CBU, pasás esa plata y te dan el pasaporte. No tenés ni que venir a vivir acá, ni producir, ni generar un solo puesto de trabajo”, sostuvo la exdirectora de Migraciones.
Mientras la discusión política recién comienza, Henley & Partners ya promociona el pasaporte argentino entre sus clientes internacionales. La compañía asesora a los Estados para crear estos sistemas y, al mismo tiempo, cobra por sus servicios a los países y a los particulares interesados.
El nuevo programa argentino le abre así a la firma británica un mercado de características excepcionales: una de las economías más grandes de América Latina, con un pasaporte de amplia circulación internacional y un precio de entrada de US$350.000.
Para Henley, el negocio ya tiene una puerta de acceso. Y esa puerta quedó abierta desde el corazón del esquema económico de Caputo.
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