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Judiciales

Dádivas detrás de la estadía de Adorni en el Llao Llao

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La reserva de la estadía de Manuel Adorni y su familia en el Hotel Llao Llao en junio de 2024 fue realizada por un empleado del Grupo IRSA, que preside Eduardo Elsztain, uno de los dueños del lujoso resort en Bariloche y de los empresarios más influyentes del país. El pago se hizo en efectivo a través de un depósito bancario, pero aún no se sabe quién lo concretó. El alojamiento costó 4.931.939 pesos y se sumaron otros gastos, como excursiones, por 2.435.344 pesos. Para redondear el costo del paseo hay que sumar los pasajes en avión, por 1.737.432 pesos. Aunque todavía el fiscal Gerardo Pollicita espera más información sobre gastos y operaciones, el jefe de Gabinete se acerca a la situación de tener que justificar su patrimonio y ser llamado a indagatoria. Entre todos los hechos que se investigan –compra de inmuebles, viajes, gastos diversos, el vuelo privado a Punta del Este, entre otros—hay hipótesis de presunto enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, dádivas y negociaciones incompatibles con la función pública.

Mientras Adorni tuitea proyectos de ley en un intento del Gobierno por retener la agenda allí donde le fue bien y hacer como si con él nada pasara, a los tribunales de Comodoro Py sigue llegando información. El Grupo IRSA –dueño de la mitad del Llao Llao aunque no administra el alojamiento– le confirmó a la fiscalía que una persona de la propia empresa hizo la reserva para el jefe de Gabinete. Fueron cinco días los que pasó en el exclusivo hotel con su esposa, Bettina Angeletti, y sus dos hijos, entre el 20 y el 25 de junio del primer año de gobierno. Se retiró sin pagar, y la estadía habría sido abonada tres meses después. En cambio, canceló los gastos de gastronomía, excursiones y peluquería. La pregunta acerca de quién pagó tiene cierta relevancia porque si fue invitado por el empresario aliado del presidente Javier Milei, podría estar en juego una dádiva.

Elsztain es el magnate que financió la llegada al poder de Milei y propietario del Hotel Libertador que albergó al mandatario en los inicios de su presidencia y, por ende, en los días en que se redactaba el DNU 70/2023. Es dueño de shoppings en todo el país, preside el Banco Hipotecario, maneja Cresud, una de las firmas agropecuarias más grandes del país y BrasilAgro. Se lanzó al negocio de la minería en San Juan y es la principal accionista de la mina de oro Hualilán, en Ullum (por medio de Challenger Gold), y controla la mina Casposo, en Calingasta (con Austral Gold). Su nombre estuvo en los Panamá Papers.

Los viajes, solo un capítulo
Los viajes son solo un capítulo del análisis patrimonial y el nivel de vida del funcionario y su esposa. Algunos, como el que hizo también en familia a Aruba entre fines de 2024 y el 10 de enero de 2025, integran claramente sus gastos. Con una modalidad que repitió, pagó en efectivo tanto los vuelos en premium economy (5800 dólares) como la estadía en dos hoteles (8.840 dólares).

El fiscal aguarda todavía información sobre el pago del viaje a Madrid de Angeletti el año pasado con amigas: no está claro todavía cómo pagó y cuánto desembolsó. Se sabe que corrió por cuenta de la billetera del funcionario también el pago del regreso de Nueva York de ella en primera clase en marzo último, por algo más de 5000 dólares. La ida, en el avión oficial, fue el disparador de toda la investigación que terminó complicando al funcionario. La semana pasada quedaron confirmadas, además, dos escapadas de fin de semana a un hotel all inclusive en Gualeguaychú. Son más de 15 viajes en total los que se analizan, incluyendo algunos que son previos al ingreso de Adorni a la función pública.

La escapada a Punta del Este para el fin de semana de carnaval último se investiga en un expediente separado, ya que todo indicaría que el avión privado lo pagó el exconductor de la TV pública Marcelo Grandío, amigo de Adorni, con quien incluso compartió pantalla. Entre ida y vuelta se pagaron 9000 dólares. Grandío obtuvo seis contratos durante la gestión libertaria, que están en estudio, junto con entrecruzamientos de llamadas. Ahora se sabe también que en el viaje a Uruguay en febrero, Adorni dio una charla para empresarios en la Trump Tower donde se cobraba 1000 dólares el cubierto. Lo hizo junto con el empresario uruguayo Rolando Rozenblum, excandidato a alcalde de Punta del Este y es actual concejal de la ciudad que intenta ser el “Milei uruguayo”.

Evaluación contable
Pese a los amagues, Adorni todavía no presentó la declaración jurada que corresponde a 2025. La Oficina Anticorrupción (OA) prorrogó el plazo para los funcionarios de la administración nacional hasta el 31 de julio. Las versiones del entorno del jefe de Gabinete indican que lo hará antes. Será el ensayo de la justificación de sus bienes y desembolsos. Todo indica que se le hará difícil –a menos que le surjan herencias, préstamos o algo similar—con su sueldo (que fue de 3 millones de pesos y ahora es de 7). De acuerdo a los cálculos que hizo Página/12 debería explicar desembolsos que ya concretó en efectivo por algo más de 400.000 dólares. Aunque la proyección de las erogaciones totales en dólares, contando los préstamos que debería cancelar hacia fines de este año pueden a duplicar ese monto.

Hay que agregar, además, los movimientos con criptomonedas. Dos billeteras ligadas a Adorni recibieron cerca de 80.000 dólares en 2024 y hay dos más respecto de las cuales la fiscalía espera información. Nada de esto fue declarado por Adorni ante la OA el año pasado.

Pollicita le encomendó la detección de las inconsistencias a la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), un organismo especializado que depende la Procuración General de la Nación, que asiste técnicamente en investigaciones penales. Esa dependencia podrá terminar de elaborar un informe en cuanto llegue toda la información pendiente a la fiscalía, que esta semana reiteró varios de los pedidos. Una vez que esté listo, Pollicita le pediría a Adorni que justifique su patrimonio, un paso ineludible en las investigaciones presunto enriquecimiento ilícito.

Un tema clave será el de los inmueble ya que, como es conocido, Adorni se compró a fin de 2024 la casa de Indio Cuá por 120.000 dólares más 5000 de ingreso al country gracias a un préstamo particular que habría recibido de dos mujeres policías que le presentó la escribana Adriana Nechevenko. No había declarado esa propiedad: la agregó en una rectificación reciente, en plena investigación judicial. De ese préstamo, con 11 por ciento de interés anual, debe aún 30.000 dólares. Pagó, según el contratista Matías Tabar, 245.000 dólares en la famosas refacciones, que incluyeron la cascada en la pileta, la climatización del agua, el jacuzzi, unos costosa parrilla y toda la refacción a nuevo.

Además, hay todo un capítulo del departamento de Caballito, que Adorni y Angeletti compraron en 2025 por 230.000 (un valor que no coincide con el de mercado) aunque lograron postergar el pago de 200.00 a las dos jubiladas que vendieron el inmueble para noviembre de este año, sin intereses. Se suman las refacciones, todavía no saldadas por 65.000 dólares.

En el expediente sobre dádivas, a cargo también del juez federal Ariel Lijo, directamente sería llamado a indagatoria. Puede ser que el ministerio público derive allí parte de la información recolectada.

El celular del contratista
El día que se presentó para dar su testimonio en Comodoro Py, Tabar entregó su celular. El aparato comenzó a ser analizado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip) y promete ser una fuente de información relevante. Primero, porque el hombre contó en su declaración que Adorni lo llamó antes ofreciéndole hablar con su equipo, en un posible intento por condicionarlo. Pero, además, lo que se busca en el aparato son las conversaciones de la época en que se hicieron las reformas.

Tabar entregó la semana pasada documentos para reafirmar que el jefe de gabinete pagó los 245.000 dólares, aunque él no haya facturado el trabajo total.

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